lunes, 8 de septiembre de 2014

Julio Castellanos


Julio Castellanos (1947). Nació y vive en la ciudad de Córdoba. Es docente en la Escuela de Letras de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba. Publicó poemas, ensayos y comentarios en distintos medios periodísticos del país.
Desde 1983, aparecieron 13 libros de poesía: Umbrales, Líneas, Elementos, Nubes, Lugares, Poemas del amor, Cercanías, El motivo es la mujer, Residuario, Jardín a tientas, Lettera 22, Toda aparición se desvanece y Eso que no es sueño, recientemente editados en el volumen Poesía Reunida (1983-2013).

* * *


La ausente

Reciente, entra la luz
por la ventana abierta antes del alba.

Se deshace la máscara, el adiós
y lo cierto invaden cada cosa.

Afuera, álamos ligeros
y voraces nubes de temblor.
Navega el cielo.

Con extrañeza se incorpora.
Siente a su lado el hueco
evaporado y cóncavo de un cuerpo.



Razones de un amor

porque aprendí que la claridad de tus ojos  puede esconder
oscuridades hondas en donde vive la noche;
porque supe que es posible el amor y que en él
nada que no sea el sí mismo existe;
porque aprendí a separar nimiedades eternas como la clara de la yema,
el tacto de la mano, la sonrisa de la boca; porque pude
ver que en estas separaciones
hay encuentros con el uno que vive en cada otro;
porque el hallazgo de ese otro
no es sino el entenderse con la propia luz y con la propia sombra;
porque la vida es la ilusión de lo imposible y es lo posible de lo incierto;
porque los cuerpos pueden sernos campos florecidos; porque he bebido
la exudación, los flujos, las aguas corporales
que pasan por tu carne
para navegar ríos inagotables, transcursos sorprendentes;
porque fue tu desnudez un campo de caricias;
porque he aspirado en tus susurros el lenguaje del estar fuera de todo;
porque entre tus pechos no hubo intemperie ni granizo, allí
todo fue amparo, blandura bienvenida;
por éstas y por otras demasías: por todo lo dicho y lo imposible
de decir, te digo lo que digo, te balbuceo y toco;
me venzo y te pierdo y te respiro.

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